Por Katalin Takáts, investigadora postdoctoral MAS y de la Universidad Andrés Bello

La noche del 24 de febrero de 1987, Ian Shelton y Oscar Duhalde se encontraban observando en el Observatorio Las Campanas cuando descubrieron una supernova brillante en las grandes Nubes de Magallanes. Esta supernova, que recibió el nombre de SN 1987A, fue la supernova más cercana que se haya visto desde la invención del telescopio y fue tan brillante que se pudo ver a simple vista: alcanzó una magnitud aparente de 3. Desde luego, todos los telescopios se enfocaron en ella y entregaron una cantidad de datos impresionante. Los restos en expansión de esta supernova aún son visibles y nos ayudan a entenderlas mejor.

SN 1987A no fue, sin embargo, un supernova ordinaria. Su espectro mostró líneas de hidrógeno similares a las de una supernova tipo II común pero la forma en que liberó energía a lo largo del tiempo (lo que los astrónomos llamamos “su curva de luz”) fue diferente. En vez de subir a su brillo máximo en unos pocos días fue incrementando su brillo lentamente por 3 meses luego de la explosión. Resulta que la SN 1987A pertenece a un subtipo de supernova poco común, al que llamamos hoy en día como supernovas “tipo SN 1987A”. Los investigadores estiman que sólo alrededor de 1-3 por ciento de todas las supernovas son parecidas a la SN 1987A, y hasta la fecha hemos descubierto cerca de 20, comparadas con las miles de supernovas tipo II comunes. Estas últimas son estrellas muy masivas que explotan cuando están en su fase de gigantes rojas. Pensamos que, en general, las supernovas tipo SN1987A provienen de estrellas súper gigantes azules. Estas son estrellas muy calientes, brillantes, y tienen por lo menos 18-20 veces la masa del Sol.

En nuestra publicación científica (https://arxiv.org/pdf/1605.03136.pdf, Takats et al., 2016 MNRAS 460, 344) estudiamos la SN 2009mw. Esta pertenece al exótico grupo de SN 1987A y fue descubierta por el proyecto Chilean Automatic Supernova Search (CHASE) el 23 de diciembre de 2009.

La imagen de abajo a la izquierda muestra la curva de luz de la SN 2009mw, junto con las curvas de luz de otra supernova similar a la SN 1987A (que se muestra en rojo). Utilizando modelos hidrodinámicos (ver imagen de la derecha), descubrimos que esta supernova proviene de una estrella 19 veces más masiva que el Sol y con un radio 30 veces mayor. Estos parámetros son, de hecho, los de una estrella súper gigante azul.

Imagen principal: Hace 30 años, en febrero 24 de 1987, se observó en el hemisferio sur un nuevo objeto en la Nube Grande de Magallanes. Hoy es conocida como la Supernova 1987A, y es una de las supernovas más brillantes vistas en 100 años. Además de su relativa proximidad de cerca de 160,00 años luz de la Tierra, la Supernova 1987A se convirtió en una de las mejores oportunidades para los astrónomos de estudiar las fases de antes, durante y después de la muerte de una estrella. El amplio campo de Hubble muestra el área alrededor de SN 1987A (Credits: NASA/STScI)

Superior derecha: La imagen de ESO 499-G005, junto con la SN2009mw. Inferior derecha: La curva de luz bolométrica de la SN2009mw (círculos negros) en comparación con otra supernova similar a la SN1987A. Izquierda: La curva de luz bolométrica de la SN2009mw comparada con modelos hidrodinámicos con diferentes masas. El modelo con 19 masas solares calza con la curva de luz.