Por Agencia EFE

Chile es un país que ha emergido con fuerza en los últimos 20 años en el entorno de la astronomía y ahora busca reforzar lazos con la comunidad científica de países como España, a través del desarrollo de programas, en especial en el ámbito educativo.

Los astrofísicos Alejandro Clocchiatti y Álvaro Rojas del Instituto Milenio de Astrofísica (MAS) de Chile han visitado España en el marco de un programa de cooperación internacional que realiza la Embajada de Chile con el español Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

El objetivo es fortalecer vínculos entre ambas comunidades científicas y explorar las posibilidades de desarrollo de programas de intercambio de estudiantes, sobre todo de postgrado, que propicie una relación a más largo plazo, explicó a Efe el argentino Clocchiatti.

Chile tiene una comunidad científica muy antigua, pero tradicionalmente con “poco contacto con el resto del mundo”, como sucede en otros países de la región, pero donde la tendencia es que los estudiantes tengan interés en conocer otros lugares.

De ahí la importancia de establecer programas de intercambio y comunicación “con instituciones hermanas del resto del mundo”, una actividad que se realiza hace décadas, “pero hay que seguir trabajando en eso”, agregó.

Clocchiatti y Rojas ofrecieron sendos seminarios en el Instituto de Astrofísica de Andalucía en la ciudad de Granada (sur) y mantuvieron encuentros con colegas de diversas universidades madrileñas.

Ambos científicos pertenecen al MAS, creado en 2013, un proyecto de investigación científica que tiene como objetivo preparar a la comunidad astronómica de Chile para el cambio de paradigma en la era del Big Data.

Y es que, con la llegada de la nueva generación de telescopios en los próximos años, se espera “una avalancha” de datos, frente a la que el MAS se está preparando para “poder entenderlos y manejarlos”, indicó Rojas.

Chile, gracias a sus cielos y condiciones climatológicas, es sede de grandes observatorios, que el los próximos años con sus descubrimientos seguirán poniendo la astrofísica en primer plano.

Ambos llamaron la atención sobre las ondas milimétricas, gracias al observatorio ALMA, un gran proyecto internacional ubicado en el desierto de Atacama (norte) y que ya está empezando a dar resultados “interesantes” sobre la formación de sistemas planetarios.

La nueva generación de telescopios, como el Gigante de Magallanes, aún en construcción y que se ubicará en la cordillera chilena de los Andes, permitirá ver “cosas que ahora no podemos predecir”, dijo Clochhiati.

Los dos astrofísicos destacaron la importancia de la exploración del Universo no solo para ahondar los conocimientos sobre este, sino por la repercusión que tiene para entender la Tierra y nuestro Sistema Solar.

Así la importancia del descubrimiento de exoplanetas, en los que el “gran objetivo” sería encontrar alguna forma de vida, pero también es interesante lo que esos sistemas solares pueden enseñarnos del nuestro.

“Haber descubierto estos planetas nos permite mirar nuestro sistema desde una perspectiva diferente, indicó Clocchiatti, pues hemos aprendido que nuestro Sistema Solar tiene sus peculiaridades y no es el único resultado posible en la formación de un sistema planetario.

Clocchiatti formó parte del equipo que estableció la aceleración de la expansión del Universo, avance que se galardonó con el Premio Nobel en 2011 y que aún deja cuestiones abiertas sobre la existencia de la energía oscura, explicó.

Una posible vuelta de los humanos a la Luna o la exploración de Marte – quizás mejor que con robots que con personas, apuntó el argentino- abriría grandes posibilidades a la ciencia, pues con las nuevas tecnologías se podrían lograr “cosas fantásticas”.

Rojas especializado en el estudio de estrellas viejas de baja intensidad en el bulbo de la Vía Láctea, consideró que la exploración de un planeta como Marte puede aportar también información sobre “nuestra propia Tierra, aunque sea comparativamente, por lo que es muy valioso”.

Fotografía: Agencia EFE 

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